El amor romántico y la preferencia sexual

El inicio de un amor romántico, intenso por definición, se asocia a regiones cerebrales que tienen que ver con establecer metas y buscar recompensas. Además, lejos de ser una emoción específica el amor romántico se caracterizar como una motivación o un estado orientado a metas que conllevan varias emociones diferentes, como lo serían la euforia y la ansiedad. Por lo que podemos decir que, el amor romántico es la respuesta a un estímulo neuronal donde tanto hombres como mujeres responden de forma individual sin que sea una prerrogativa exclusiva de alguna preferencia sexual específica. También hay que señalar que, es un sentimiento complejo donde se involucran componentes eróticos, emocionales, cognitivos y comportamentales que se caracteriza por estar dirigido hacía una sólo persona[1].  Aunque el erótico puede actuar independientemente, no así los otros componentes, todos ellos son una parte integral del amor romántico.

Amor es amor
Amor es amor

El enamoramiento está asociado a estados de euforia, a la focalización de la atención intensamente sobre la persona preferida, a pensamientos obsesivos sobre él o ella, y a la dependencia emocional. El amor romántico produce angustia y una unión emocional frenética con la persona amada. Esto viene acompañado con un aumento vertiginoso de energía.[2] El estado eufórico y la atención focalizada es lo que ha han orientado a los investigadores a sugerir que el sistema de motivación y recompensa del cerebro humano está involucrado en el amor romántico. Todo indica que este sentimiento está fuertemente ligado al sistema dopaminérgico de recompensa.

Sistema dopaminérgico
Sistema dopaminérgico

Los literatos y los filósofos han hecho constar por siglos los ejemplos de las más bellas historias de amor que resaltan la naturaleza humana. Helena, a veces conocida como Helena de Troya o Helena de Esparta, era considerada hija de Zeus debido a su gran belleza y es un ejemplo de las pasiones más poderosas que desata el amor. Entre los filósofos se esgrimen todas las posibles causas la huida de Helena con Paris, príncipe de Troya. Si fue seducida o raptada, inducida por los dioses o su voluntad fue desarmada por las fuerzas del amor, son los diferentes argumentos que han si expuestos por el sofista griego-siciliano del siglo IV a.C., Georgias de Leontin, para demostrar la inocencia de Helena, ya que sus actos no fueron voluntarios. Recordemos que helena siempre ha sido identificada con la Guerra de Troya. Otro bello ejemplo, Romeo y Julieta, tragedia de William Shakespeare que cuenta la historia de dos jóvenes enamorados que, a pesar de la oposición de sus familias, se casan de forma clandestina, ante la fatalidad de la aparente muerte de uno el otro se suicida conduciendo finalmente a la muerte de los dos amantes. Un ejemplo singular por ser entre dos hombres nos presenta al amor entre Aquiles, el gran héroe de la épica homérica, y el joven Patroclo. Ante la muerte de su compañero de armas y ser amado, Aquiles se desgarra en llantos perdiendo la razón. Eva Cantarella[3], nos narra parte del final de esta conmovedora historia; muerto su amado, Aquiles ya no tiene razones para vivir: repetidamente desea no haber nacido, declara que su único deseo es morir, parece amenazar con el suicidio. Y no se limita a expresar su dolor gimiendo y cubriéndose la cabeza con tierra, como es normal en los héroes homéricos… Desesperadamente abrazado a su cadáver, tras haber vengado a su amigo, desea yacer con él en la misma fosa, para siempre, unido a él en la muerte como lo estaba en la vida.

Amor entre Aquiles y Patroclo
Amor entre Aquiles y Patroclo

El estado afectivo que se identifica como verdaderamente y locamente  enamorado tiene su correlato neuronal. Al igual que otros comportamientos, el “Amor Romántico” no ocurre en el vacío o de forma aislada. La conducta apasionada del enamoramiento es una conducta motivada que involucra núcleos neuronales y estructuras encargadas de la recepción de estímulos que permiten que esa conducta se exprese en interacción con el medio ambiente. En investigaciones neurocientíficas, cuando se estimula visualmente a una persona profundamente enamorada con la fotografía de su pareja los resultados permiten observar las áreas del cerebro que se activan permitiendo visualizar la base neuronal de lo que se conoce como el amor romántico. Aunque todos los estímulos sensoriales participan en la respuesta amorosa, la visión juega un papel central en el despertar y el sostenimiento del amor romántico. La red neuronal que se activa cuando se está románticamente enamorado y se estimula visual con una fotografía de la pareja amada está formada de manera restricta por la ínsula medial, la corteza del cíngulo anterior y en la región subcortical, por el núcleo caudado y por el putamen, todos bilateralmente[4]. Los resultados de estas investigaciones demuestran que los estímulos visuales juegan un papel prominente en el despertar y mantenimiento del amor romántico[5].

Romeo y Julieta
Romeo y Julieta

La sexualidad es algo innato, biológico, que se expresa en un contexto histórico y en una sociedad determinada. Esta relación biológico-social es la que hace que un individuo determinado reaccione de forma diferente a estímulos similares bajo contextos históricos diversos. La sexualidad es, por tanto, una experiencia vital que marca la vida de los individuos en todas las sociedades. Los diversos actores sociales que ejercen domino sobre el conjunto de la sociedad van armando el andamiaje social donde la sexualidad forma parte de ella.

Imagenes sexuales griegas
Imágenes sexuales griegas

Por ejemplo, entre los romanos y los griegos del mundo antiguo, podemos ver como la sexualidad era parte de la vida y donde sus diferentes expresiones no se prohibían sino que se regulaban de acuerdo al beneficio social y las reflexiones moralizantes. En el caso de los griegos se hacía directamente a través de la educación. Según Cantarella[6], los griegos y los romanos, más allá de las profundas diferencias entre las dos culturas, vivían las relaciones entre hombres de un modo diferente a como se presenta hoy día una elección de tipo homosexual (obviamente salvo excepciones): para griegos y romanos la homosexualidad no era una elección exclusiva. Amar a otro hombre no era una opción fuera de la norma, distinta, de alguna manera desviada. Era solamente una parte de la experiencia vital: era la manifestación de una pulsión, fuera esta sentimental, fuera sexual que a lo largo de la existencia podía ser alternada complementaba (quizás al mismo tiempo) con el amor por una mujer.

El emperador Adriano y su joven amante Antínoo
El emperador Adriano y su joven amante Antínoo

En Atenas, donde la homosexualidad era abiertamente pederasta, el amor entre un adulto y un muchacho ocupaba un una posición relevante en la formación moral de los jóvenes. El lugar privilegiado del amor, la expresión de los sentimientos más elevados, la posibilidad de manifestar la parte más noble de uno mismo se buscaba en la relación entre hombres. Entre los romanos la ética sexual era completamente distinta de la que inspiraba a la pederastia helénica. Cantarella señala, que en la relación homosexual que se tenía en Roma no desarrollaba la función formativa del joven varón que le estaba confiada en Grecia; el compañero “pasivo” de la relación, por lo menos según la regla, no era un muchacho libre, sino uno esclavo. El joven romano era educado desde la más tierna edad para ser un conquistador: tu regere imperio populos, romane, memento (Tú, romano, atiende a gobernar con autoridad a los pueblos)[7]. Imponer la propia voluntad, someter a todos, dominar al mundo: esta es la regla vital del romano. Y su ética sexual no era otra cosa que un aspecto de su ética política. Para satisfacer y demostrar a los demás su sexualidad exuberante y victoriosa, debía someter también a los hombres.

Apolo y Febo en la mitologia griega
Apolo y Febo en la mitologia griega

Volviendo a los aspectos neurobiológicos del amor romántico podemos decir que en la respuesta pasional del enamoramiento involucra áreas del cerebro que secuestran la voluntad. El putamen es una estructura situada en el centro del cerebro que, junto con el núcleo caudado forma el núcleo estriado. Esta área del cerebro parece desempeñar un importante papel en el condicionamiento operante (aprendizaje a través de refuerzo). Además, participa en el control motor del cuerpo, por ejemplo, de la ejecución controlada y dirigida de los movimientos voluntarios finos. Recientemente se demostró que el núcleo caudado está altamente involucrado en el aprendizaje y la memoria[8], en particular en materia de tratamiento de retroalimentación[9]. La ínsula está fuertemente relacionada con la función de la experiencia subjetiva emocional y su representación en el cuerpo. La corteza del cíngulo anterior está relacionada con ciertas funciones cognitivas racionales, tales como la anticipación de premio, toma de decisiones, empatía1 y emociones. No es casual que estas estructuras neuronales son las mismas que se activan ante el efecto eufórico de la cocaína y de los opiáceos[10][11], lo que sugiere el carácter altamente sensitivo de esta red neuronal y su potencial en la generación de un comportamiento compulsivo.

áreasa del cerebro secuestradas
áreas del cerebro secuestradas

Desde hace mucho tiempo se sabía que el núcleo caudado (región en forma de C que se encuentra cerca del centro del cerebro) participa en la dirección de los movimientos corporales. Sin embargo, hasta hace poco no se había descubierto que este enorme motor forma parte del sistema de recompensa del cerebro, la red mental que controla la excitación sexual, las sensaciones de placer y la motivación para conseguir recompensas.[12] El caudado nos ayuda a detectar y percibir recompensas, discriminar entre varias y esperar una de ellas. Además, genera la motivación para conseguir una recompensa y planifica los movimientos específicos para conseguirla. El caudado también está asociado al acto de prestar atención y al aprendizaje. El amor romántico se produce, entonces, por una constelación de sistemas neuronales que convergen en regiones dispersas del núcleo caudado, donde, a su vez, existe un mapa combinatorio flexible representando estímulos motivacionales y memoria, dependiendo del individuo y el contexto[13].

Diversas áreas del cerebro
Diversas áreas del cerebro

Otra área importante del sistema de recompensa del cerebro, que participa directamente el amor romántico es el área ventral tegmental (AVT). El AVT es la veta madre de las células que generan dopamina. Con sus extensiones (axones) en forma de tentáculos, estás células nerviosas distribuyen la dopamina a numerosas regiones cerebrales, incluido el núcleo caudado. La descarga de dopamina en estas regiones cerebrales ocasiona una acción concentrada además de una energía intensa, una motivación centrada en conseguir una recompensa y sentimientos de euforia e incluso de manía.

Vías de acción de la dopamina
Vías de acción de la dopamina

Estudios neurocientíficos han catalogado a los neurotransmisores presentes en el cerebro que están directamente relacionados con la experiencia del amor. Entre ellos se encuentran la dopamina, la norepinefrina, la serotonina, oxitocina, la vasopresina y el factor de crecimiento neuronal.[14] Las hormonas sexuales, estrógeno y testosterona, además de estar involucradas en los sentimientos de amor, se requieren se encuentren en niveles adecuados, tanto en hombres como en mujeres, para un comportamiento sexual satisfactorio.[15] La dopamina, la norepinefrina y la serotonina comúnmente se encuentran más identificadas con la fase de atracción de la relación de pareja. La oxitocina y la vasopresina están mucho más identificadas con las uniones de largo plazo y con las relaciones más estrechas.

Neurotransmisores
Neurotransmisores

 

Los niveles elevados de dopamina en el cerebro producen una gran concentración de la atención, así como motivación inquebrantable y una conducta orientada a un objetivo. Además, este neurotransmisor está asociado con el aprendizaje de los estímulos novedosos. La intervención de la dopamina en el amor romántico puede incluso explicar por qué los hombres y las mujeres enamorados se vuelven tan dependientes de su relación amorosa y porque ansían la unión emocional con su amado. Tan poco es casual que la dependencia y el ansia sean síntomas de adicción y que todas las adicciones importantes están asociadas con altos niveles de dopamina[16].

Alteraciones sinápticas dopaminérgicas durante el consumo de cocaina
Alteraciones sinápticas dopaminérgicas durante el consumo de cocaína

La conducta sexual es una conducta motivada que involucra núcleos neuronales y estructuras encargadas de la recepción de estímulos que permiten que esa conducta se exprese en interacción con el medio ambiente. Por esta razón, el comportamiento sexual requiere de estímulos sensoriales sexualmente salientes, los cuales se encuentran en interacción social y modulan la actividad mediante los circuitos neuronales del comportamiento[17]. La interpretación por parte del cerebro de estos mecanismos es lo que hace que una persona se comporte como homosexual o heterosexual. Sin embargo, la chispa, el deseo, la atracción ocurre inconscientemente, la acción que acompañará este impulso innato-biológico será producto de la singularidad del individuo en un contexto social determinado.

Poesía Navegante
Poesía Navegante

 

 

[1] Sternberg RJ. (1986) A triangular theory of love, Psychol Rev 93, 119-135 (1986)

[2] Fisher H., (1998), Lust, attraction and attachment in mammalian reproduction,  Human Nature 9:23-52

[3] Cantarella E., 1988, Según Natura, La Bisexualidad en el Mundo Antiguo, ed AKAL Universitaria, Madrid, pp 9.

[4] Ibid. Bartels A., Zeki S.

[5] Bartels A., Zeki S., (2002), The Neural Basis of Romantic Love, Neuro Report, Vol 11, No 17, p. 3829-3834& 2000 Lippincott Williams & Wilkins.

[6] Ibid, Cantarella E., pp 9.

[7] Ibid Cantarella E., pp 12, (Eneida, VI, 847-853)

[8] Graybiel AM (2005). The basal ganglia: learning new tricks and loving it. Curr Opin Neurobiol 15:638-644.

[9] Packard MG, Knowlton BJ (2002) Learning and memory functions of the Basal Ganglia. Annu Rev Neurosci 25:563-593.

[10] Breiter HC, Gollub RL, Weisskoff RM et al., (1997), Acute Effects of Cocaine on Human Brain Activity and Emotion  Neuron 19, 591-511

[11] Schlaepfer TE, Strain EC, Greenberg BD et al.(1998) Site of Opioid Action in the Human Brain: Mu and Kappa Agonists’ Subjective and Cerebral Blood Flow Effects, Am J Psychiatry 155, 470-473.

[12] Delgado MR., Nystrom LE., Fissell C., Noll DC., Fiez JA., (2000), Tracking the Hemodynamic Responses to Reward and Punishment in the Striatum, Journal of Neurophysiology, 84: 3072-3077

[13]Aron A.,Fisher H., Mashek DJ.,Strong G., Li H., Brown LL. (2005), Reward, Motivation, and Emotion Systems Associated With Early-Stage Intense Romantic Love, Journal of Neurophysiology (2005), 94:327-337

[14] Zeki S., (2007), The neurobiology of love, FEBS Lett. Volume 581: 2575-2579. PMID 17531984

[15]Bancroft J., (2005), The endocrinology of sexual arousal,  (2005), Journal of Endocrinology, Volume 186 pages 411-427.

[16] Fisher H, Por Qué Amamos, séptima ed. Taurus (2009), México p 70-71

[17] Floody OR., Comerci JT., Lisk RD.. (1987), Hormon and Behavior, 21: 17-35

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