La piel, su envejecimiento y el sol

Nuestro amigo el sol ha sido considerado por algunos un “dios”, y la realidad es que bioquímicamente es fuente de vida. En las plantas aporta la energía necesaria para comenzar la fotosíntesis y en el ser humano estimula la producción de vitamina D. El primer paso de la síntesis de vitamina D tiene lugar cuando la piel se expone a la luz ultravioleta (UV). La vitamina D es fundamental para el mantenimiento y fortalecimiento de los huesos, y junto con el calcio actúan en la correcta mineralización ósea. Sin los rayos solares no se podría romper la molécula de agua que aporta los electrones que dan inicio al movimiento energético en el proceso fotosintético. El producto final de la fotosíntesis es la molécula de glucosa que consumimos, la que aporta a su vez la energía necesaria que se utilizará en el movimiento muscular.

Proceso de formación de glucosa
Proceso de formación de glucosa

Las investigaciones más recientes han demostrado que existen dos tipos de envejecimiento de la piel. Uno causado por el proceso normal de envejecimiento, el cual podemos relacionar con los factores genéticos, y que se denomina envejecimiento intrínseco (interno) y otro extrínseco o externo, donde los factores ambientales como la exposición a los rayos del sol es el causante principal. Normalmente estos dos procesos se superponen uno sobre otro amplificando el proceso de envejecimiento y propiciando enfermedades como el cáncer de piel.

Comparación del proceso de envejecimiento por los rayos solares
Comparación del proceso de envejecimiento por los rayos solares

El proceso intrínseco de envejecimiento es uno continuo que normalmente comienza a mediado los 30 años de edad. A medida que las personas envejecen el estrato subcutáneo pierde grasa, las dos capas que conforman la piel (epidermis y dermis) se vuelven más delgadas, las fibras elásticas de la dermis se fragmentan perdiendo su elasticidad y la producción de colágeno disminuye tendiendo la piel a arrugarse.

El envejecimiento extrínseco normalmente se refiere a lo que se denomina “foto-envejecimiento” (photoaging) y es causado por la exposición repetida a la luz ultravioleta (UV) de los rayos del sol. Aunque existen otros factores que aceleran el envejecimiento de la piel como por ejemplo, el fumar y las enfermedades de la piel, los rayos solares son la causa principal del envejecimiento prematuro. Mientras que el envejecimiento natural trasforma la piel en suave, pálida y con arrugas finas, el foto-envejecimiento de la piel se presenta con arrugas toscas, una piel curtida, asociadas con despigmentación y con la dilatación de los vasos capilares dando la apariencia de telarañas.

Efectos directos del sol sobre la piel
Efectos directos del sol sobre la piel

 Los rayos solares alteran la colágena, el principal componente estructural de la piel. Los descubrimientos más recientes señalan que la degradación de la colágena no tan sólo es parte del proceso natural de envejecimiento sino que es estimulada y acelerada por los rayos del sol. La luz UV impide la síntesis de nueva colágena mientras la va degradando y desdoblando. El proceso de foto-envejecimiento ocurre en un periodo de muchos años. Con las exposiciones repetidas al sol, la piel pierde su capacidad de auto-reparación, y los daños se acumulan en ella.    

Piel y rayos ultravioleta
Piel y rayos ultravioleta

El sol irradia energía de diferentes longitudes de onda; por ejemplo, la luz amarilla tiene una mayor longitud de onda que la luz azul. Las longitudes de onda de la radiación ultravioleta (UV) son menores que la de la luz visible y pueden dañar el tejido vivo. El ozono de las capas más altas de la atmósfera terrestre filtra las longitudes de onda más perjudiciales de los rayos UV pero parte de esa luz UV, principalmente la incluida en las bandas de la longitud de onda A (UV) y B (UV) llegan a la tierra y pueden dañar la piel.

Tipos de rayos ultravioleta
Tipos de rayos ultravioleta

La piel es una barrera formidable y está constituida para enfrentar un ambiente hostil. La capacidad del pigmento melanina para defendernos de los efectos nocivos de la exposición excesiva a la luz UV es otra función protectora de la piel. La melanina, es una sustancia protectora natural, absorbe la energía de los rayos UV y evita que éstos penetren más profundamente en los tejidos. Esta sustancia es la que da color a nuestra piel.

Jóvenes y familias en las playas de Acapulco
Jóvenes y familias en las playas de Acapulco

Aunque la piel es una barrera que nos protege no es una coraza invencible. Tras una prolongada exposición a la luz solar, la parte más externa de la piel (epidermis) se vuelve más gruesa y las células cutáneas productoras del pigmento melanina (melanocitos) incrementan la producción del mismo, lo cual hace que el color de la piel cambie. El daño ocasionado por la luz UV en las capas más profundas de la piel (dermis) produce arrugas y una coloración amarillenta. La radiación solar también adelgaza la piel y puede inducir a la aparición de formaciones precancerosas (queratosis actínica, queratosis salar).  Además, los individuos expuestos durante mucho tiempo al sol corren mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel, ya que la radiación solar altera la información genética de estas células.

Las bandas de la longitud de onda A (UV) y B (UV) afectan directamente las fibras de colágena y causan una acumulación anormal de las fibras de elastina, ambas fibras dan fortaleza y firmeza a la piel. Cuanto esto ocurre se produce una gran cantidad de enzimas llamadas metaloproteínas. La función normal de estas enzimas es la remodelación del tejido dañado por el sol, sintetizando y rehaciendo nueva colágena. Lo mismo ocurre con las fibras de elastina, si se dañan con la exposición a los rayos del sol son reparadas por estas enzimas. Sin embargo esto es un proceso imperfecto, y para poder lograrlo, algunas de estas enzimas degradan la colágena y deshacen la elastina. El resultado es una formación dispareja de la matriz dérmica con formación de fibras de colágena y fibrina desorganizadas, llamadas cicatrices solares.

Transformación de la piel como consecuencia de los rayos solares
Transformación de la piel como consecuencia de los rayos solares

Debido a la inclinación con que los rayos solares atraviesan la atmósfera a las distintas horas del día en las zonas templadas, la exposición al sol resulta menos perjudicial antes de las 10 AM y después de las 4 PM. El riesgo de lesiones es mayor en las grandes altitudes, donde la atmósfera protectora es más delgada. La contaminación ambiental con clorofluorocarbonos (sustancias químicas presentes en los frigoríficos y los aerosoles) ha destruido parte de ésta capa protectora de ozono, creando una capa más delgada y que presenta algunos orificios, aumentando así la probabilidad de daño directo a la piel por estas ondas de luz UV. La mejor manera (y la más obvia) de prevenir los daños que puede causar el sol en la piel es evitando los episodios de exposición directa y excesiva del sol, particularmente al medio día. Ni las nubes, ni la niebla son buenos filtros para los rayos UV. Además, recuerde que el concreto, la arena y las paredes blancas reflejan la ondas de luz, por lo tanto, el caminar por la ciudad, no necesariamente la playa, se pueden producir quemaduras en su piel.

Antes de una exposición a la luz solar intensa y directa se debe aplicar un filtro solar, esto es, un ungüento o crema con sustancias químicas que protejan la piel al repeler los rayos solares A (VU) y B (VU). Los filtros solares se clasifican en grados según su factor de protección solar (FPS): cuanto mayor es el número de FPS, mayor es la protección. Y si usted va a utilizar maquillaje primero aplique el filtro solar y después su base. El deseo estético de estar más pigmentado (bronceado) es la causante de muchas alteraciones nocivas en la piel. Si tiene planeado ir a la playa utilice un bloqueador solar con un factor de protección mayor de 15. Si usted trabaja o hace deporte o simplemente le gusta recrearse bajo los rayos del sol recuerde que los bloqueadores solares deben de aplicarse por lo menos 20 minutos antes de salir al sol.

Bloqueadores solares
Bloqueadores solares

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