El sistema cardiovascular, sus partes y sus enfermedades

La medicina genómica ha hecho grandes avances con relación a la identificación de los genes involucrados en desordenes monogenéticos del sistema cardiovascular. Además, se ha aumentado la base de datos sobre los genes que afectan el sistema cardiovascular. Sobre todo, se han identificado alguno de los genes que influyen en el desarrollo de condiciones de salud relacionadas con problemas cardiovasculares como lo son la hipertensión, la aterosclerosis, la enfermedad coronaria y la insuficiencia cardiaca. Sin embargo, la medicina personalizada está todavía muy lejos de nuestro alcance.

El sistema cardiovascular, aunque se presenta como una estructura simple, un corazón arterias y venas, es el un conjunto de órganos donde interactúan una gran diversidad de tipos de células. La concertación fisiológica de estas células hace posible el control de la presión arterial, la hidratación del cuerpo, la alimentación, la oxigenación de los tejidos y la defensa del organismo.

En los últimos años, los grandes avances médicos en la prevención y en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares contribuyeron en la reducción de la tasa de mortalidad por causa de estas enfermedades. Sin embargo, aunque la tasa de mortalidad global por enfermedad cardiovascular se ha reducido, la incidencia de infartos de miocardio no ha disminuido y en el caso de mujeres ha aumentado. La epidemia de obesidad asociada a la diabetes se espera que aumente aún más la prevalencia de enfermedades cardiovasculares en este siglo.

La mayoría de los casos de enfermedad cardiovascular son causados por las alteraciones arteriales. La obstrucción en las arterias comienza con lo que se denomina “estría grasa” o vetas de grasas pequeñas. Las estrías grasa logran infiltrarse por debajo de la pared arterial. Estas vetas de grasas son acumulaciones principalmente de colesterol, en forma de estrías, donde células grasosas se van adhiriendo por debajo de la capa celular interna de las arterias (endotelio). Cuando estas estrías se transforman en una placa fibro-grasienta las células musculares de las arterias migran hacia esa zona, dando inicio a un proceso inflamatorio que dará pie a la formación de las placas ateromatosas.

Aunque, la identificación de genes o de variaciones polimórficas (variación en un sólo nucleótido) han ayudado a clasificar y conocer mucho mejor el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares comunes, el ambiente y el comportamiento del individuo juega un papel fundamental en el desarrollo de éstas. En las condiciones cardiovasculares se asocian diferentes factores incrementando en el riesgo de lesiones en las arterias y en los lechos vasculares. Los factores genéticos no necesariamente son un determinante biológico ineludible, pero si predisponen hacía una resolución desfavorable cuando se unen a otros factores de riesgo que ya por si sólo mantiene una relación independiente con la enfermedad. El termino factor de riesgo refiere a las características encontradas en personas sanas, las cuales tienen relación independiente con las subsiguientes apariciones de algún tipo de enfermedad. En el caso de las enfermedades cardiovasculares podemos dividir los factores de riesgo en estilo de vida, factores bioquímicos y en factores genéticos.

En el sistema cardiovascular los factores de riesgo actúan directamente sobre el tejido  endotelial. La capa de células endoteliales reviste la parte interna de las arterias. En la medida que las arterias van perdiendo su capa externa y media, el endotelio forma los capilares, lo que permite mantener a través de la monocapa celular la continuidad en todo el sistema cardiovascular. En el corazón, a esta capa unicelular, se le conoce como endocardio. El endotelio es considerado un órgano verdadero dentro de otros órganos. Podría decirse que es un órgano estructuralmente simple pero funcionalmente muy complejo. Está constituido por millones de células que forman una capa muy delgada que recubre la totalidad de la superficie interna del corazón, de las arterias, de los vasos capilares y de las venas, siendo su peso aproximado de casi 3.5 kg. Este tejido u órgano detecta los cambios en las fuerzas hemodinámicas que actúan sobre la pared vascular, responde a las señales químicas que se transportan en la sangre, permite el intercambio de nutrientes y desechos y participa directamente en el mantenimiento de la integridad del sistema cardiovascular. Por eso la disfunción endotelial es la responsable de las diferentes enfermedades cardiovasculares como lo son: la aterosclerosis, la hipertensión arterial, la trombosis, la vasculitis, entre otras.

La arteriosclerosis coronaria humana es una enfermedad inflamatoria crónica, con un trasfondo de anormalidades metabólicas de las grasas. Las arterias coronarias son las que irrigan el corazón. En términos generales las afecciones arteriales que ocluye (bloquea) y debilita las paredes arteriales se denomina arteriosclerosis o endurecimiento arterial. Se caracteriza por engrosamiento de las paredes arteriales que evoluciona hacía el endurecimiento a medida que se van forman depósitos de calcio. El engrosamiento y la calcificación reducen el paso de sangre a los tejidos. Si la circulación de la sangre se hace demasiado lenta, se produce isquemia. La isquemia, o disminución del riego a los tejidos, implica la muerte gradual de las células y puede llevar a la muerte de todo el tejido, situación que se denomina necrosis.

Comúnmente se han identificado aquellos factores de riesgo que producen enfermedades cardiovasculares como factores que también producen disfunción endotelial. Los daños que sufre el endotelio juegan un papel crítico en el desarrollo de la arteriosclerosis. Además, la disfunción del endotelio, en las mayorías de las condiciones cardiovasculares predice el riesgo del accidente cardiovascular.

La disfunción endotelial debe verse a la luz de las múltiples funciones fisiológicas que éste lleva a cabo El fenómeno más temprano y la característica más importante de la disfunción endotelial es la reducción de la bio-disponibilidad del óxido nítrico, ya sea por la disminución de su formación o por el incremento de su degradación. La dilatación o contracción vascular está regulado por varios factores pero el factor endógeno más importante es el óxido nítrico. Un efecto directo de la perdida de la capacidad reguladora de la vasodilatación por parte del endotelio es el aumento en la presión arterial.   

Entre los factores de riesgo asociados al daño endotelial se encuentran: el tabaquismo, aumento en los niveles sanguíneos de glucosa, disminución o ausencia de hormonas sexuales así aumento en los niveles sanguíneos de triglicéridos y del colesterol malo (LDL-colesterol). Además, existen condiciones de salud que afectan directamente al tejido endotelial como lo son: la diabetes mellitus y la hipertensión, entre otras. Esto nos permite señalar que la disfunción endotelial, además de ser un indicador de enfermedad vascular, contribuye directamente a la progresión de la misma.   

Estructura del sistema cardiovascular
Estructura del sistema cardiovascular

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